ES VERDAD QUE ERA ¨EL CABALLO¨

Cuando se recorre el sitio histórico de Birán, en ese ambiente casi mágico que se escurre entre los cedros, se escuchan historias y se imaginan pasajes de aquella vida que se armaba para luego ponerse al servicio de las mejores causas.

Cuentan los historiadores del sitio; que Lina, la madre de Fidel, cayó de un caballo cuando estaba embarazada y que ya desde entonces – además de las 12 libras que pesó al nacer – el talante y las energías del muchacho emulaban con los bríos de un corcel.

El pueblo, que carga la sabiduría más refinada, lo asoció siempre con ¨El Caballo¨ símil que empleaban en muchas partes de Cuba con infinito cariño y sobre todo con el orgullo de tener un líder indomable y de una fuerza a toda prueba.

Es parte del humor y la creatividad del cubano, muy dado a establecer similitudes y poner esa gracia en las cosas, la eficacia en las ironías y la capacidad de intercalar la jocosidad en las conversaciones o en los textos, nos distingue y el propio Fidel hizo gala de esas habilidades a lo largo de su vida, poniendo la frase inteligente y el toque humorístico cuando más falta hacía. Aseguraba Antonio Núñez Jiménez, que el Comandante:   ¨ ha reído, con el Quijote, con Cantiflas, con Charles Chaplin, entre otros. Pocas veces en la historia un   líder ha compartido de  igual a igual con su pueblo la sal de la vida: la risa, ese arte de saber reír  con sus compañeros, con los subordinados¨.

Él comprendió que aún en las situaciones más adversas, somos un pueblo que no deja de ser jocoso y su propia historia lo demuestra, cuando encarcelado y sometido a vejaciones y maltratos, escribió mientras guardaba fecunda prisión: “Ya tengo sol varias horas todas las tardes, los martes jueves y domingos, también por las mañanas. Un patio grande y solitario, cerrado por completo… paso allí horas muy agradables. Me volveré mudo.”(…) arreglé mis cosas y reina aquí el más absoluto orden. La habitaciones del Hotel Nacional no están tan limpias (…) cuando cojo sol por la mañana en short y siento el aire de mar, me parece que estoy en la playa…me van hacer creer  que estoy de vacaciones ¿Qué diría Carlos Marx de semejante revolucionario?” (Mario Mencía)

Después del triunfo revolucionario, los yanquis tuvieron que lidiar, no solo con su entereza y sabiduría, sino con un fino humor político, campo en el cual también las ganó multitud de peleas. Todos recordamos aquella risa divertida cuando se desabotonó la chaqueta verde olivo en pleno vuelo hacía Estados  Unidos, para demostrar que no usaba otra coraza sobre el pecho que no fuera la moral y las ideas.

Por eso dentro la multitud emocionada corría el rumor indetenible cuando su figura se acercaba al podio o cuando se anunciaban sus comparecencias televisivas o radiales poniendo en alto el nombre de la isla o cantándole las verdades incómodas a los imperialistas , entonces un clamor picaresco y entusiasta desembocaba en una sola frase: AHORA SI, ESE ES EL CABALLO

Publicado el 13 agosto, 2018Publicado en COSTUMBRISMO

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